Desde mi tiempo en Japón empecé a tener fascinación por los carros de policía japoneses por lo que no pude resistir la versión masterpiece de Prowl y que mejor que este autobot basado en un auto deportivo como el Nissan Fairlady, 1970. Esta figura es una excelente unión entre tres mundos, un carro de policía japonés, un auto deportivo clásico y un ¡¡¡autobot badass!!!.